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miércoles, 10 de agosto de 2016

LLuvia de estrellas: Perseidas o "Lágrimas de San Lorenzo"

Cada año, en el hemisferio norte podemos ser testigos de una de las lluvias de estrellas más bonitas del año, las conocidas Perseidas o, según la tradición católica, las "lágrimas de San Lorenzo" ya que coinciden con la onomástica del mismo, pues San Lorenzo se celebra el día 10 de agosto, pero este fenómeno no se limita al día 10, sino que suele transcurrir a lo largo de unos 7 ó más días, teniendo una fase álgida, en torno al 10 y el 13 del mes de agosto.
Estos meteoros son desprendidos por el cometa 109P/ Swift- Tuttle. Los cometas son cuerpos celestres que orbitan alrededor del Sol siguiendo diferentes trayectorias, y están constituidos por hielo, polvo y rocas. Es un fenómeno astronómico que embellece el cielo en la noche, y en su paso, miles y/o millones de fragmentos se desprenden originando las conocidas lluvias de estrellas.

Como curiosidad, se les llaman  "lágrimas de San Lorenzo", dado que este mártir, fue torturado, abrasado sobre una parrilla. Fue quemado vivo, y por ello, la tradición católica narra que lloró lo "inllorable" en su suplicio de muerte, de ahí, al rendírsele culto el 10 de agosto y coincidir con este fenómeno astronómico pasa a la tradición católica con este nombre, las "lágrimas de San Lorenzo". Y aún a pesar, de los cientos y miles de "intercesiones" y "milagros" obrados en torno al santo, considero que la exaltación a recordar dolor, muerte, y lo que no dejan de ser "asesinatos" en pro de creencias religiosas etc..., le hace perder valor si tuviésemos que recordar tal martirio, sin embargo, sería bastante positivo, que se recordase así cuando realmente se terminasen las guerras en torno a las distintas profesiones de fe. Otra de las referencias a este santo, es que fue llamado a recolectar todos los tesoros de la iglesia y entregarlos al alcalde de Roma para financiar una guerra: candelabros de oro, cáliz, etc. Se cuenta que el santo pidió tres días para poder reunir todos los tesoros y riquezas de la iglesia, tal como le pidieron. Sin embargo, se dedicó a reunir a pobres, lisiados, huérfanos, viudas, enfermos...y con ellos se presentó alegando que "esos eran los tesoros de la iglesia", por este motivo, fue torturado en vida.
Sin entrar en más valoraciones en torno a esto, el nombre de las Perseidas, me parece un nombre con una historia más "lumínica", más positiva...Y para ello, hay que adentrarnos en el mito de Perseo.

 San Lorenzo

Perseo en la mitología griega es hijo de Dánae y de Zeus (padre de los dioses y de la humanidad). La historia cuenta que Zeus se enamoró perdidamente de Dánae, y ésta a su vez, fue encerrada para que no diese a luz nunca. De este modo quería evitar Acrisio, su padre, que naciese aquel que lo destronase. Pero Zeus, según el mito, se transformó en una lluvia de oro y accedió así a la alcoba de la muchacha. Tiempo después, nace Perseo, que es descubierto por su abuelo al escuchar su llanto. Intentado que muriesen, Acrisio los encerró a madre e hijo en un cajón de madera y los lanzó al mar. Zeus por amor a ambos suplicó a Poseidón, dios del mar, que cuidase de ellos y los salvara. El mar se calmó, y un pescador llamado Dictis los rescató, criando a Perseo en la isla de Sérifos.
Las Perseidas, se traducirían como "las hijas o hijos" de Perseo. Este semidios, (hijo de un dios y de una mortal) también se enamoró de Andrómeda, existiendo un paralelismo entre su amada y su madre. Andrómeda, estaba encadenada a una roca, para que un monstruo marino
la devorase viva.  Éste era el precio que iba a pagar su progenitora, Casiopea, por haber presumido de ser tan bella o más bella aún, que las Nereidas. Motivo que enfureció a Poseidón.
Sin embargo, el joven Perseo fue el que arriesgó su vida, y rompió las cadenas que la tenían presa a unas rocas. Se cuenta que ellos tuvieron 7 hijos, y es una de las historias de amor, más bonitas que narran los mitos griegos.  Perseo fue incapaz de dejarla a su suerte, luchó por ella en el mito, la salvó de la muerte y más tarde, la volvió a liberar de un matrimonio que  ya había establecido su propia familia con uno de sus tíos.
Ese enlace también lo tuvo que disputar el joven Perseo. Sin embargo, el semidios se enfrentó a todos y contrajo matrimonio con la joven que también estaba enamorada de él. ES una forma resumida de contar una de las historias con más magia, dado que Perseo consiguió la sandalias aladas, logró el casco de Hermes y el zurrón mágico a través de un viaje de coraje y de superación, ayudado por "la divinidad".
De hecho, Atenea dispuso un lugar en el cielo para ambos, tanto para Perseo como para Andrómeda. Esa es la historia que hay tras la constelación de Andrómeda y de Perseo.


Dejando atrás los mitos, tenemos que adentrarnos en la superstición de que al pedir deseos a las estrellas fucaces se cumplen.
 Y esta superstición puede que sea originaria de un mito griego o no. En otra entrada, quizá sepamos por qué existe esa creencia. De todas formas, los deseos y sueños que se piden en silencio ante algo tan fascinante y maravilloso como es ver cruzar una estrella sobre el firmamento, en su fugacidad, con toda su magia. Ser testigos de ese único instante y en cierto modo, elevar un anhelo que llevamos dentro, quizá sólo a nosotros mismos, o a nuestra propia conciencia, nos puede hacer que escuchemos nuestra propia voz y que este hecho nos haga ser como el joven Perseo, personas que se ponen en camino para cumplir sus sueños, porque cuando se cree en la posibilidad de que se cumpla, se va tras ellos, se  recorren etapas que adquieren elementos que los ayudan a lograr sus propósitos "cascos" (sabiduría, madurez"),   "zurrones mágicos" (que pueden contener cosas sin que nos dañen", la hoz mágica (que corta lo malo, como la cabeza de medusa), sandalias aladas (una cierta capacidad de evadirnos de lo mundano para lograr saltar lo negativo y conseguir lo que nos proponemos, lo que realmente nos hace felicies... Al fin y al cabo, todo aquel que lucha por sus sueños los logra. Que podáis creer en vuestros sueños.

Os deseo que veáis muchas estrellas fugaces para que podáis pedir muchos deseos, y escuchéis vuestra propia voz en ese instante, que se os den todas las ayudas necesarias para emprender el camino, pero sobre todo que tengáis el valor de Perseo para lograrlos. 

Andrómeda